Guardar documentos de forma ordenada evita que se doblen, se manchen o se pierdan. Por eso, en la escuela, la oficina y la casa, el folder sigue siendo uno de los artículos de papelería más prácticos. Sin embargo, existen varios tipos de folder y cada uno está pensado para un uso distinto. Si quieres elegir bien, en la sección de folders y sobres encontrarás las opciones más comunes; aquí te explicamos para qué sirve cada una.
Un folder o carpeta es una cubierta, generalmente de cartulina o plástico, que se dobla por la mitad para proteger y agrupar hojas sueltas. Puede incluir broches, solapas, bolsillos o pestañas para identificar su contenido.
Es el modelo clásico que se usa en escuelas y oficinas. Es ligero, económico y fácil de rotular a mano. Se encuentra en colores variados, lo que ayuda a clasificar documentos por tema, área o cliente.
Ideal para: archivar documentos en cajones o archiveros y organizar tareas escolares.
Tiene una portada, normalmente transparente, y una barra de plástico en el lomo que presiona las hojas sin necesidad de perforarlas. Un folder de costilla le da una presentación limpia a cualquier documento.
Ideal para: entregar trabajos escolares, reportes o propuestas.
Incluye un broche metálico o de plástico que sujeta las hojas perforadas y evita que se salgan. La carpeta de plástico con broche es más resistente a la humedad y al uso diario que uno de cartulina. Si buscas esta opción, revisa las carpetas con broche.
Ideal para: expedientes que se consultan con frecuencia, como los de recursos humanos o los escolares.
Este modelo incorpora un mecanismo que abre y cierra el sujetador con un solo movimiento, lo que facilita agregar o retirar hojas sin desarmar el expediente.
Ideal para: documentos que se actualizan constantemente, como facturas o comprobantes.
Cuenta con ganchos metálicos o de plástico en los extremos que permiten colgarlo dentro de un archivero.
Ideal para: oficinas con archiveros y sistemas de archivo por orden alfabético o por fecha.
Tiene una o dos bolsas interiores para guardar hojas sin necesidad de perforarlas.
Ideal para: presentaciones, juntas con clientes o material de consulta rápida.
Éstos se fabrican un poco más grandes que la hoja que van a proteger para que los bordes no queden expuestos:
- Tamaño carta: como referencia, las medidas de una carpeta tamaño carta rondan los 23.5 × 29.5 cm cerrado, para hojas de 21.6 × 27.9 cm.
- Tamaño oficio: es más largo, ya que la hoja oficio mide 21.6 × 34 cm.
Las dimensiones exactas cambian según el fabricante, así que revisa la ficha del producto antes de comprar.
Antes de decidir, hazte estas preguntas:
- ¿Cuánto tiempo guardarás los documentos? Para archivo prolongado conviene un material resistente.
- ¿Los vas a mover con frecuencia? El plástico soporta mejor el uso diario.
- ¿Necesitas perforar las hojas? Si no, elige uno de costilla o con bolsillos.
- ¿Qué tamaño de hoja usas? Asegúrate de que coincida con el formato de tus documentos.
Elegir el folder correcto facilita encontrar la información cuando la necesitas y mantiene tus papeles en buen estado. Encuentra el ideal en Office Depot y combina distintos tipos según el uso de cada documento.